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miércoles, 30 de noviembre de 2011

For Export: Lo que el alcohol se llevó


Los grandes futbolistas suelen estar en boca de todos. Principalmente por sus virtudes, únicas y dignas que los enaltecen aún más. El caso de George Best, claro está, siguió esa línea, pero se cruzó con un problema: el alcohol. Si bien su carrera siempre fue destacada por el espectáculo que brindaba en cada partido, hubo motivos extra deportivos que también generaron repercusión. Incluso, y pese a esto, se dijo que Pelé lo nombró como el mejor jugador que había visto.

Una buena pregunta, haciendo hincapié en su carrera profesional, hubiese sido: “¿Y qué habría pasado si...? Tal reflexión, acompañada de su turbulenta vida, puede ofrecer más de una hipótesis. Es que, ¿Cómo habría continuado el talento que se marchó del United, y del fútbol, con tan sólo 27 años? Varias son las incertidumbres, pocas las respuestas certeras. El hecho de que se haya hecho famoso tanto por sus deslumbrantes actuaciones como por sus excesos fuera del campo, podría simplificar algunas cuestiones.

Años mas tarde, el jugador disparó: “Nací con un gran talento y, a veces, eso viene acompañado de una vena destructiva. De la misma forma en que quería pasar por encima a cualquiera que se me colocara por delante cuando jugaba, tenía que superar a quien se me pusiera delante cuando salía a divertirme por ahí”. Más allá de eso, cabe destacar que, tiempo antes de que se convirtiera en el primer futbolista en ocupar las tapas de las revistas (lo que lo catalogó como “el quinto Beatle”), el primer amor de Best fue el fútbol.

De hecho, cuando era joven, se caracterizó por portar un carácter enfermizo en relación con el fútbol. No era disparatado verlo jugar con un botín en su pie derecho y un zapato en su izquierdo. El motivo, claro está, era mejorar la destreza. Y así fue como la práctica lo perfeccionó. Bob Bishop, un eterno ojeador del Manchester United, cuando lo vio quedó anonadado. Fue en un partido entre juveniles, donde la figura de Best lo deslumbró. A tal punto de que llamó al entrenador Matt Busby para dejarle un mensaje claro y conciso: “Te encontré un genio”

Arribó al United en 1961 y, dos años más tarde, debutó ante West Bromwich Albion tras cumplir 17 años. Talento innato y estilo eran las palabras que lo describían en diarios y anuncios de Inglaterra. Las que también fueron de la mano junto con Best durante toda su carrera. Con Bobby Charlton y Denis Law, conformó un tridente ofensivo que le permitió al Manchester hegemonizar Europa. El momento culmine fue en 1968 cuando obtuvo la Champions League y, a su vez, el Balón de Oro.


Lamentablemente, esa posición distinguida y liderazgo obtenido lo llevaron a protagonizar el principio de su fin. Se sumergió en el mundo de los negocios, abriendo clubes nocturnos y tiendas de moda, lo que lo llevó a su lado más oculto: la bebida. El detonante fue una recaída con Tommy Docherty como entrenador. A sus 27 años, Best se retiró del fútbol.

“George era único, el mayor talento que nuestro fútbol generó. En Old Trafford consideran que tenía unos tobillos extraordinariamente flexibles. ¿Recuerdan cómo era capaz de hacer esos giros de 180 grados, esas medias vueltas, simplemente girándo sobre sus tobillos? Además de causar dolores de cabeza a los defensores, eso le servía para evitar las lesiones, porque nunca estaba quieto como para que los contrarios le hiciesen daño”, explicó Ferguson.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

For Export: El talento que no brilló

 


Los futbolistas, en muchos casos, tienden a ser reconocidos una vez que su carrera está en pleno apogeo. Una edad modelo, en referencia al ejemplo citado, sería a partir de los 23 años. La excepción a la regla, claro está, la generan aquellos deportistas dotados en todo sentido. Por virtud propia, habilidad innata o elegancia dentro de un campo de juego. El caso de Juan Sebastián Verón tiene ingredientes de las dos opciones: se fue joven de Estudiantes a Boca y encontró su plenitud a partir de los 22 años.

Sir Alex Ferguson, varias veces, fue acusado de comprar a Verón sin tener en claro en que posición lo iba a utilizar, lo cual, en su momento, pareció injusto. Más allá de haber obtenido la Copa de Campeones dos años antes de la contratación de la Brujita, el entrenador quería que su equipo sea más equilibrado y con la pausa que le identifique un plan de juego. Si bien sería erróneo mencionar que el United había ganado de suerte la Champions de 1999, es cierto que no la obtuvo imponiendo un estilo único y dominador como demandan los grandes equipos.

“En la fase de grupos de la Champions 2000 tuvimos varios problemas. Teníamos un estilo de juego 4-4-2 y desaprovechábamos, por completo, la tarea de los volantes por las bandas. Los jugadores se cansaban fácilmente y tuvimos que buscar una alternativa. Y Verón era la solución”. De esta manera, el entrenador buscaba rellenar la mitad de la cancha para evitar el agotamiento de sus futbolistas. A su vez, equilibrar el mediocampo con un deportista de las características de la Brujita que permiten ganar panorama y posesión en el campo de juego.

Estaba todo dicho para que Verón sea el remedio de la enfermedad: una figura que permita sostener el ritmo en el mediocampo. Sin embargo, el United no estaba preparado para cambiar su estilo y la Brujita no estuvo a la altura de las circunstancias. Parte del problema fue lo que se pagó por el argentino: 45 millones de euros. Por esa cifra, lógicamente, el rendimiento del volante debió haber sido brillante para que el pase justifique a los ojos de los hinchas y periodistas. No fue así y su sutileza no fue apreciada como merecía.

Un problema fue Roy Keane. El capitán imponía respeto y por lógica era el cinco del United. Verón, dueño natal de esa posición, se vio obligado a adelantarse unos metros relegando espacios. Incluso se lo veía recostado por la derecha, con menos contacto con la pelota. A pesar de eso, supo completar partidos correctos por competiciones europeas. Allí el equipo tenía un juego más pensativo y él, ante la ausencia del irlandés, se ubicaba en el sector que más prefería. Como no se destacaba en la Premier League, la Brujita se vio obligada a desembarcar en otro equipo. Y ese fue Chelsea.

Su precio lo catalogó de elite. Su traspaso se lo consideró similar al de Zinedine Zidane, aunque por un precio más modesto. La pálida imagen que dejó junto con su selección en el Mundial de 2002, en gran medida, fue la causante de su mal adaptación. Sin ir más lejos, su actualidad lo colocaba dentro de los tres argentinos con mejor presente. Eso no se vio reflejado y su paso por el conjunto inglés dejó más penas que glorias. Tal vez su rechazo a la millonaria oferta que le hizo el Manchester City en 2010, haya sido visto con buenos ojos por los red devils. Pero solo queda en eso.



miércoles, 16 de noviembre de 2011

For Export: The king Cantoná



El fútbol, claro está, es un juego que mueve multitudes. No sólo por la simpatía hacia un club particular, sino también por la vorágine que genera. Grandes jugadores como Maradona, Pelé o Cruyff, entre otros, son considerados los mejores en su deporte. Sin embargo, hay otros que, a base de sacrificio y sin negar su posible talento, emiten similares sentimientos. Es por eso que hoy damos a conocer el For Export de esta semana. El elegido es Eric Cantoná.

El francés siempre fue distinto. Por su innegable talento. Por su brutal sinceridad. Por sus increíbles actitudes. No tuvo la clase de Zidane ni el toque de Platini, pero logró algo que lo enaltece: dejar el corazón en cada encuentro. Se hizo conocido por su desempeño en Manchester United. Pero más aún con aquella patada que le brindó, según él, a un hooligan que no paraba de insultarlo. La agresión no le salió barata: nueve meses de suspensión y dos semanas de prisión, que luego fueron reemplazadas por 120 horas de servicio comunitario.

En el United lo recuerdan como el mejor jugador del siglo XX. Discusiones con técnicos le impidieron disputar un Mundial. Su conducta, bastante conocida, fue la responsable. Ya retirado probó suerte como actor. Y no le fue mal. “Buscando a Eric” se llamó su último film. Allí se interpreta a sí mismo, cuando todavía era jugador del Manchester.

“En esta película yo soy el Eric Cantona que existe en la imaginación de Eric Bishop, así es como se me visualiza. Eso me lleva a tomar distancia en relación a mí mismo y verme con humor. Eso me gusta”, aclaró el francés. De hecho, también fue el productor de la película. Tanto él como Ken Loach (director), buscaban algo similar y terminaron aliándose en busca del mismo fin.

Fiel a su estilo, el ex Auxerre comentó que al comienzo de la obra su papel no lo convencía. Sin embargo, tras una gran ayuda de Loach, el galo entendió cual era su misión. “Fue una sensación rara. Había que tratar de ser espontáneo, ser uno mismo, pero en una ficción. Era un ejercicio extraño pero apasionante”.

Polémico por donde se lo mire, esta vez dejó su huella en el cine. Y seguro lo hará en otras profesiones. Ante esto y su relación con los hinchas del United y la posible crítica por el film, sintetizó: "Interpretar la relación entre un hincha y yo habría sido sin duda bastante pretencioso, arrogante y, por lógica, mucho menos interesante”

Acá, la famosa patada.



sábado, 5 de noviembre de 2011

For Export: Un ejemplo escocés


Día histórico si los hay. Hoy se cumplen 25 años de la llegada de un líder al Manchester United. Sir Alex Ferguson, de quien se hace mención, festeja semejante logro. Es por eso que, debido al impacto que causa la noticia, decidimos adelantar el For Export de cada semana. Si bien jamás jugó en los Red Devils, puede catalogarse como, tal cual lo hace la hinchada de Boca, el jugador número 12.


Un cuarto de siglo. Una eternidad. Un buen tramo de la vida. Tantas historias pueden suceder en 25 años, que pocos (por no decir nadie) se atreverían a indicar que ese lapso es el que Sir Alex Ferguson estaría al mando del gigante Manchester United. Catalogado, correctamente, como uno de los hipotéticos mejores entrenadores de la historia que ofreció el fútbol, el escocés deja, una vez más, su huella en la redonda.

La historia cuenta que arribó al Manchester United el 5 de noviembre de 1986. Es difícil creer que, desde ese día, permanecería en el cargo. Más aún por como fue su llegada: contó con un plantel plagado de jugadores adictos al alcohol. Incluso tuvo que esperar siete temporadas para coronarse en la Premier League. Sin embargo, fiel a su estilo, declaró: “Estoy preocupado porque tengo un equipo con jugadores adictos a la bebida. De todas maneras lograremos algún título”. Y vaya que la espera valió la pena.

Ahora, con 37 títulos bajo su manga, es un entrenador extraordinario, fuera de catálogo, de los que quedarán, seguramente, en el Guiness. Lógicamente los trofeos lo avalan, pero lo que más se valora es su manera de dirigir. Más de una generación de hinchas del United, incluido el que escribe esta nota, vio como su cabello encanecía en el banco del Old Trafford.

Es tanta la dimensión que genera la noticia que hasta invita, indirectamente, a buscar antecedentes similares al del escocés. Según registros de la UEFA el que lo supera en cantidad es el francés Guy Roux, que dirigió al Auxerre durante 44 Años, de 1961 a 2005. Cifras descomunales, pero con grandes diferencias: 20 títulos los separan (37, contra 17 del galo).

 
Con el paso del tiempo se convirtió en ícono, ejemplo, prócer y líder. En conmemoración le obsequiaron tamaña sorpresa: la platea norte del “Teatro de los sueños” pasará a llamarse ''The Sir Alex Ferguson Stand'' (La tribuna de Sir Alex Ferguson). Sin ir más lejos, su reemplazante es un tema tabú. Son pocos los que se atreven a mencionar posibles candidatos. En tanto el escocés sigue escribiendo su leyenda.



 Acá un tributo que le realizaron.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

For export: Una estrella que brilla con luz propia

La intención de quién escribe esta nota era guardarlo para último momento, como bien se dice: “Lo mejor queda para el final”. Lamentablemente, para nosotros obviamente, la realidad así como también su presente exigen constantemente nombrarlo. Cristiano Ronaldo, el crack portugués, es el elegido para el For Export de esta semana.


Con sus destellos y ráfagas de buen fútbol supo enamorar a cada hincha del United. Gracias a su aporte conquistó no sólo Inglaterra, sino Europa. Esas piernas flacas, largas y con increíble habilidad, dejaron anonadados e incrédulos a más de algún adversario. “Cuando lo tenés en tu equipo lo amás, pero cuando lo enfrentás le queres cortar la cabeza”, describió Ruud Van Nistelrooy, goleador histórico de los red devils.

Ni bien llegó, pidió jugar. Su calidad y técnica exigían continuidad en cancha. Comenzó por las bandas, principalmente por izquierda, donde supo regocijar de asistencias a los hombres mas adelantados. Van Nistelrooy, Rooney, Saha, entre otros, lo disfrutaron. La cuenta pendiente – siempre lo menciona – fue compartir equipo con David Beckham, quien ya había marchado al Real Madrid. Ante la partida del “Spice boy”, tomó su legado. Pidió la casaca siete y tardó poco en convertirse en la figura del equipo. Pesos pesados como Van Nistelrooy, Rooney, Giggs y Scholes, poco a poco, quedaron opacados ante la imagen del luso.

Sin embargo, su extrovertida personalidad le jugó en contra. Su imagen frívola contrastó con una enorme capacidad de trabajo. Tanto en Sporting Lisboa, club de su debut, como en el Manchester United era el primero en llegar a los entrenamientos. Cuando llegaba a su hogar, Cristiano nadaba con frecuencia en su piscina y hacía ejercicios en el gimnasio. Después de cada encuentro, miraba la grabación para descifrar virtudes y errores. Finalmente, dormía ocho horas diarias. Esto, lógicamente, no es tenido en cuenta por la prensa internacional.

 Riguroso en los horarios, abstemio y fervoroso antitabaco, Ronaldo tiene en su familia el sustento psicológico. La huida de una isla en medio del Atlántico a temprana edad fue la clave del éxito. Supo hacerse cargo, desde muy joven, de un entorno amenazado por el alcohol y las drogas. Hoy esas experiencias lo ayudaron a esculpir su cuerpo y mente para convertirse en una estrella. Y, por suerte, todavía le queda mucho por recorrer.

Como no podía faltar, la mejor fantasía del portugués.



sábado, 29 de octubre de 2011

For export: El pelado que revolucionó al United

El éxito, a su medida, puede alcanzarse de diversas formas. Mostrar aptitudes o condiciones incrementan las posibilidades de concretarlo. Sin embargo, no es condición suficiente ni necesaria. Fabián Barthez, arquero francés de recordado paso por el United, es el elegido del For Export.

Cabe destacar que tuvo un paso común por los Red Devils. Si bien fueron tan solo cuatro años, bastaron para dejar una grata imágen. Llegó tras haberse coronado campeón con Francia en la Copa del Mundo disputada en ese país en 1998. Ante sus buenas actuaciones en dicho cotejo, Ferguson solicitó su fichaje y el United accedió: desembolsó 12 millones de dólares por el pase.

Sí, es Barthez en sus inicios con pelo.
Haberse coronado campeón de la Champions League en 1993, a dos años de su debut, le facilitó el panorama de cara al futuro. Y en el equipo de Old Trafford lo demostró. Costará encontrar otro portero capaz de cosechar semejante logro. Iker Casillas, en tal caso, sería uno de los escasos ejemplos.

Las condiciones demostradas en Francia 1998 las plasmó en el United. Seguro en sus atajadas, excelente en sus salidas, extraordinario por su sentido de la anticipación, muy claro en su función, Barthez contó con muchas cualidades. Debido a la escasez de veces que le llegaban, tuvo la costumbre de decir que sólo juega 120 segundos por partido. A su vez, que se esfuerza por ser irreprochable durante ese lapso de tiempo. Gracias a sus habilidades y a su imagen simpática, el francés fue la estrella preferida de las revistas de fútbol. Su affaire con la ex modelo Linda Evangelista contribuyó con la causa.

Pero, como la mayoría de los jugadores, tuvo sus controversias dentro y fuera del campo de juego. Varias veces fue noticia por errores, fallos y malas interpretaciones a la hora de ocupar su puesto. Protagonizó peleas con Gregory Coupet y, a su vez, con el entrenador de la selección francesa: Raymond Domenech.

De haber nacido diez años más tarde hoy sería la estrella de Youtube, donde no obstante pueden encontrarse algunas de sus perlas (como los goles que regaló a Thierry Henry o Paolo Di Canio), así como sus mejores atajadas. En la retina de los simpatizantes quedará el habitual beso de Laurent Blanc en su cabeza calva antes de cada partido. Pero, por sobre todas las cosas, quedará grabado su carisma y extrovertida personalidad.

Sus mejores atajadas.


miércoles, 19 de octubre de 2011

For export: El alcohol y sus consecuencias



Lejos estuvo de ser el arquero titular. Tampoco se afianzó una vez que le dieron la oportunidad. Más aún teniendo en cuenta sus “permitidos” fuera de la cancha. Roy Carroll, irlandés de no tan conocido paso por el Manchester United, tuvo ciertas complicaciones a la hora de ejercer su profesión. Sus polémicas actuaciones dentro de la cancha, vinculadas principalmente al alcohol y los juegos de azar, fueron el puntapié para abandonar Old Trafford. Es por eso que, siguiendo la línea del affaire de Ryan Giggs, se da a conocer una nueva edición del “For Export”.

"Nunca fui un alcohólico. Admito que alguna vez tomé de más, pero solo fue en escasos momentos”. Carroll, de 34 años, se justifica y, a la vez, niega arrepentirse de su salida del United. Si bien Ferguson le había informado que contaba con él, el arquero decidió ir en busca de otro club. Nunca supo que ese traspaso le iba a costar un enfrentamiento con la prensa. Mucho menos que ese pequeño “desliz” lo iba a conducir a las riendas del azar. Más allá de eso, aunque no pudo, intentó olvidar ese pasado y disfrutar del presente.

Los problemas con el alcohol comenzaron luego de su salida del equipo de Old Trafford. Una vez llegado a West Ham, sufrió una lesión en su espalda la cual lo tuvo parado por varios meses. En total fueron seis, con varias interrupciones en el medio. En ese lapso, prácticamente sin poder moverse, buscó refugio en la bebida que todo futbolista debe prohibirse: la cerveza. Al respecto, expresó: "La depresión me puso a beber más de lo que podía. Ninguna persona lo duda, por lo tanto no miento sobre el tema. Fui un estúpido. Lo que hice fue acercarme a una clínica para rehabilitarme. Lamentablemente al otro día la noticia estaba en todas las tapas de los diarios”.

Al igual que el alcohol, a Carroll se lo acusa de haber estado vinculado a una serie de hechos extradeportivos. Los mismos (apuestas en juegos de azar) fueron permanentemente ocultados tanto por el arquero, como también por los deportistas con los cuales participaba. Desde el entorno íntimo se hablaron de posibles deudas con varios futbolistas de los Hammers. Sin embargo, el portero que será recordado por haber protagonizado un gol que “no fue”, justificó: "En West Ham jugábamos póker en los hoteles donde concentrábamos, pero ese nunca fue el problema principal”

Roy Carroll no dejó una buena huella en el United. Sin embargo, le quedan gratos recuerdos de su paso por la escuadra de Old Trafford. En relación a esto, el actual jugador del Ofi Creta de Grecia concluyó: "Desde mi punto de vista la gente solo recuerda los errores. Ese gol que no convalidaron ante Tottenham fue algo insólito. Aprendí mucho del club y disfruté de mi estancia allí. Gané varios trofeos importantes. Creo que no todo el mundo puede darse ese gusto”.



Acá, luego del error y el gol que insólitamente no cobraron




miércoles, 12 de octubre de 2011

For export: Hasta el más correcto puede fallar


Censurado. Así apareció en el diario Sunday Herald de Inglaterra.

Con el permiso y el expreso pedido de disculpas a Ryan Giggs, comenzamos un nuevo artículo semanal del "For export". Debido a esto es lógico de que no vamos a hacer hincapié en las dos décadas de éxitos del galés en el United, sino en algo mucho más comprometedor. Esta vez, en relación a lo ocurrido días previos a la final de la Champions. En fin ..
Opacado. Así quedó el galés tras el affaire.
Considerado más bueno que el pan, Ryan Giggs, días previos a la final de la Champions 2010/2011, sobrellevaba una vida normal. La llegada del Manchester a la ansiada final era el principal eje de las miradas de todos los espectadores. Pero todo cambió cuando se filtró una data que comprometía (y mucho) al talentoso volante galés. Vía Twitter se dio a conocer su amorío con una ex Gran Hermano.


Si bien la “anécdota” (para nosotros, no para él) es antigua, vale destacarla porque tuvo gran influencia en el desempeño del jugador. Giggs, no tuvo un buen partido ante Barcelona y el United lo sufrió (cayó 1-3). Más allá de eso, volvamos al tema que nos compete. El hombre en cuestión, embajador de buena voluntad de la UNICEF, tuvo una relación con la modelo Imogen Thomas.

El vínculo comenzó una noche de septiembre en un club nocturno de Londres. En su momento, la ahora amante despechada del jugador dijo: “De inmediato enganchamos, porque teníamos muchas cosas en común”. Luego del primer encuentro, y de manera reiterativa, el volante insistió para llevarla a su casa. Eso no sucedió, pero comenzó a llamarla y coquetearla a través de mensajes de texto. Tantos fueron los intentos, que hasta tuvieron sus frutos.

Imogen Thomas en una sesión de fotos.
Cuando la relación se aferró, Giggs solía quedarse en la casa de la modelo. Incluso lo hacía en los días previos en los que el Manchester disputaba partidos. Mientras él jugaba, Thomas se hacía conocida por salir desnuda en revistas para hombres, por grabar un video sexual con uno de sus ex novios (que se filtró vía Internet) y por salir con el jugador del Tottenham Jermain Defoe. Ah, también fue una ex del comediante Rusell Brand.

Pero, ¿cómo se filtró esta información? Complicado y raro a la vez. Se conocía que un importante jugador había demandado a Twitter y había presentado un reclamo ante la Justicia para evitar la difusión de información sobre un supuesto caso de infidelidad. Sin embargo, cuando apareció el nombre Ryan Giggs en Twitter, 75.000 usuarios lo difundieron. Se entendió que, la actitud del futbolista, generó más difusión y debates en torno al asunto.

El galés, de 37 años, tiene dos hijos con su mujer Stacey, quien se sintió humillada y no dio declaraciones al respecto. Si bien, luego de lo ocurrido, no salió a la calle por varios días, cuando lo hizo fue sin su anillo de casamiento. Hasta acá, siempre fue considerado un “señor” y un padre ejemplar. De códigos y lealtad, mejor no hablar.

miércoles, 5 de octubre de 2011

For export: John Oshea




El jugador del cual se hace referencia probablemente sea un conocido para la mayoría de los espectadores del fútbol inglés. Tal vez no sea así. Lo cierto es que John Oshea, ex jugador de Manchester United y que actualmente se desempeña Sunderland, fue uno de los ejes principales del conjunto londinense durante los últimos 10 años. Ese período como profesional avala esta idea mas allá de las dos cesiones que tuvo en el medio: Bournemouth y Royal Antwerp.

Llegó al United con tan sólo 17 años. Allí estampó su firma y, luego de 2 años, tuvo su anciado debut ante Aston Villa. Al instante fue cedido a los clubes mencionados. Para la temporada 2002-2003, Oshea regresó al Manchester y a partir de allí no se alejó más. Entre competiciones europeas y locales disputó 371 partidos en los cuales convirtió 15 goles.

Típico jugador número cinco, supo ganarse el respeto del público gracias a sus buenas actuaciones. Su ex entrenador, Sir Alex Ferguson, lo llenó de elogios ante su partida a Sunderland: "Su versatilidad, calma bajo la presión y su compromiso hará que todos lo recuerden de buena manera .Después de tantos años de haber formado parte del Manchester, estoy contento que John haya encontrado una nueva perspectiva y le deseamos mucho éxito".

Muchos lo recuerdan por el caño que le hizo a Luis Figo. En cuartos de final por Champions League, ante la presión del 10 madridista, con un suave toque, dejó pasar la pelota entre las piernas del portugués. Si bien no influyó en el resultado final, ya que Real Madrid se impuso en esa serie, la frutilla del postre fue esa. 

Pocos saben que Oshea jugó en todos los puestos de la cancha. Como delantero tuvo algunos partidos, más precisamente en la temporada 2007, cuando Fergusson sufría enormes dolores de cabeza por las lesiones de los atacantes. Pero, el verdadero cambio posicional fue cuando le tocó custodiar los tres palos. Fue en 2007, cuando el Manchester enfrentó al Tottenham. Allí, ante la lesión de Edwin Van der Sar y los tres cambios ya realizados por el conjunto de Old Trafford, John se calzó los guantes y atajó dos pelotas. Ambos ante su compatriota Robbie Keane, uno enviándolo al córner y el otro atrapándola sin ejercer rebote.

Ante el recambio generacional que Ferguson implementó este año, Oshea se vio obligado a buscar club para jugar. Debido a que el Manchester tiene demasía de jugadores en su puesto es probable que lamente la ida de este volante con gran experiencia. También, es lógico entender que le otorgue al Sunderland ese plus de experiencia que requiere cualquier club con jugadores jovenes. Lo cierto es que el irlandés sigue con su carrera y hay que disfrutarlo.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

For export: Roy Keane



“Me peleé con tanta gente que ya no se a quien darle la mano antes de que empiece un partido”. Esta frase podría describirlo a la perfección. Es que Roy Keane, de quien se hace mención, es una de las personas catalogadas de tener un fuerte temperamento y, por ende, sobrepasar los límites del reglamento. Más allá de su agresividad en el campo, el irlandés fue considerado como uno de los mejores centrocampistas que brindó las Islas Británicas en la década del 90.


Keano, como gusta que lo llamen, fue la mano derecha de Ferguson. A su vez, era su vínculo cercano dentro de la cancha. Capitán, referente y luchador son algunas de las características que lo englobarían. Procedente de Nottingham Forest, llegó a Manchester United en 1993. Y, de allí en adelante, ganó prácticamente todo. Siete Premiers, una Champions, una Intercontinental, cuatro FA y, también, Community Shields. De esa manera, se convirtió en ídolo de la parcialidad de los red devils.

Tal vez su pasado amateur como boxeador haya influido en su desempeño dentro de la cancha. Más aún si se tiene en cuenta de que también fuera del terreno de juego tenía una actitud problemática. Varias veces fue descubierto protagonizando distintas peleas en bares nocturnos. El alcohol, a su vez, fue uno de los principales obstáculos a los cuales tuvo que vencer.

Se consagró como uno de los “chicos malos” del fútbol inglés. La tenacidad y sacrificio fueron sus guías. Es por eso que acumula tantos logros como polémicas. Un hecho puntual, del cual siempre se lo va a recodar, es el protagonizado ante Alf-Inge Haaland. El antecedente data de 1997, donde se enfrentaban Leeds y Manchester. Es allí cuando el irlandés se lesionó los ligamentos de la rodilla en una entrada que le hizo al noruego. La venganza ocurrió en 2001. En un derby de la ciudad, Keane fue directo a golpearlo a con la clara intención de lesionarlo. Lo hizo y, a razón de esa falta, Haaland tuvo que ser intervenido cuatro veces. Tantas fueron las operaciones que terminó retirándose del fútbol con solo 29 años.

Se fue de Old Trafford en 1996, tras varios rumores sobre una supuesta pelea con jugadores del plantel. Esas versiones fueron desmentidas tanto por el jugador como por el técnico en curso. El siguiente paso fue Celtic de Escocia para luego retirarse como futbolista ese mismo año. Posteriormente dirigió Sunderland e Ipswich Town sin penas ni glorias. En definitiva, Roy Keane fue uno de los jugadores con los que uno quiere contar en el equipo, pero no tenerlo como rival.

jueves, 22 de septiembre de 2011

For export: Ole Gunnar Solskjaer


El recambio, en un equipo de fútbol, suele ser vital con el correr del partido. Más aún si se está perdiendo el encuentro o si el desgaste provocado por el mismo lleva a la lesión de un titular. Entonces, de acuerdo a la referencia “juegan los mejores”, las condiciones de los suplentes, por lógica, deberían ser inferiores a la de los 11 en cancha.
Lo que sucedió con Ole Gunnar Solskjaer fue todo lo contrario.

Llegó a Old Trafford en la temporada 1996/1997 proveniente del Molde noruego. En ese momento, dos de los delanteros titulares (Andy Cole y Eric Cantona) no alcanzaban las expectativas del entrenador e incrementaron la posibilidad de su llegada. La juventud y velocidad fueron los determinantes para que Sir Alex Fergusson depositara sus ojos en él y lo llevara al Manchester. Apodado como el “asesino con cara de niño”, en la primera temporada disputó 33 partidos en los que convirtió 17 goles.

Caracterizado por su paciencia, siempre aceptó cordialmente las decisiones del entrenador. Ir al banco de suplentes no le generaba malestar, pero si sed de revancha. En tanto, desde los segundos tiempos se encargó de marcar en 41 encuentros la no menospreciable marca de 18 goles. Pero su momento de gloria estaba al caer. Y fue nomás en la final de la Copa de Campeones 1998/1999, donde marcó, en tiempo de descuento, el gol que le permitió a su equipo coronarse en Europa. Ese fue, sin duda, el momento más importante de la carrera del noruego.

Las siguientes temporadas lo catapultaron como titular indiscutido. La dupla que formaban con Ruud Van Nistelrooy los convertía en una de las más temibles del mundo. Pero la desgracia chocó con su carrera deportiva: en 2004 le detectaron una lesión crónica en su rodilla derecha. Esto le provocó someterse a una complicada operación, la cual lo alejaría de las canchas por un año y medio. Lamentablemente, y luego de un regreso que ilusionaba, Solskjaer se fracturó el pómulo. Dos meses fueron los que quedó inactivo, pero lo siguiente ya no sería lo mismo.

Luego de dos años de interminables lesiones, en los que estuvo intervenido en tres oportunidades, volvió al campo de juego pero las molestias le impedían tener continuidad. Es por eso que, en 2007, anunció su retiro con tan sólo 34 años. De esta manera, contabilizó un total de 91 goles en 253 partidos con los Red Devils.

Luego de su alejamiento continuó ligado al Manchester. Esta vez como asesor y colaborador de las divisiones inferiores. Desde 2010 es el director técnico del club de su debut: el de FK de Noruega. Mencionado por Ferguson en su biografía como el “sustituto del infierno”, Solskjaer es uno de los grandes ídolos del público del United. Pocos jugadores lograron eso, más aún no siendo oriundo de ese país.

jueves, 15 de septiembre de 2011

For export: Diego Forlán



Inauguramos una nueva sección llamada "For export" en la cual nos abocaremos de lleno en el paso de jugadores extranjeros por Manchester United. Los posteos serán cada miércoles y contarán principalmente con perfiles, anécdotas, biografías e información respecto del personaje en cuestión. Sin más, el privilegiado en comenzar esta etapa es el uruguayo Diego Forlán.




El vínculo que unió a  Diego Forlán y al Manchester fue llamativo. No por su paso de un club argentino a un gigante inglés, sino por coincidencia pura. De los cinco clubes en donde jugó (Independiente, United, Villarreal, Atlético Madrid e Inter), su paso por Inglaterra fue el menos relevante. Si bien en ese momento no había demostrado todo su potencial como delantero, lo insinuaba y Fergusson no dudó en llevárselo. Más allá de eso, se arrepiente de haberlo dejado ir en 2004.

Arribo a Old Trafford, proveniente de Independiente, en enero de 2002, luego de que el club desembolsara 11 millones de euros. Hasta esa etapa Cachavacha era un jugador que prometía y era sensación en Argentina. Llegó por pedido expreso del entrenador y no tardó en debutar: el 29 de enero de ese año, disputó su primer partido ante Bolton Wanderers.

Relegado por Van Nistelrooy y Solskjaer y con pocas oportunidades de ser titular, Diego alternaba cuando el equipo tenía varios partidos en la agenda. Por lo tanto era común verlo pocos minutos en cancha. Luego de la primera temporada esto cambió y comenzó a tener más rodaje. Y, por razones lógicas, llegaron los goles.

En total contabilizó 98 encuentros y anotó 17 goles. No es una marca elevada, pero se toma como parámetro lo poco que jugó. Conquistó tres títulos (Premier League 02-03, Community Shield 03 y FA Cup 03-04). Su primer tanto lo convirtió recién a los 27 partidos. En Manchester es recordado por una cómica anécdota. Tras marcar un gol ante Southampton y festejarlo sacándose la camiseta, le quitó la pelota a un rival sin ella. También es mencionado por haber sido la figura en un clásico ante Liverpool donde anotó dos goles en la victoria 2-1 en Anfield.

Hay quienes indican que entre Sir Alex y Forlán nunca hubo una buena relación. Más aún, luego de que el técnico informara que no lo iba a tener en cuenta para la temporada 2003-2004. Lo cierto es que debido a la extensa agenda del equipo inglés, tuvo que dar marcha atrás y considerarlo nuevamente. Pero, las nuevas apariciones como la de  Cristiano Ronaldo, entre otros, continuarían relegándolo al banco.

Actualmente es considerado uno de los mejores delanteros del fútbol mundial. Es difícil creer que excepto en el Manchester, en todos los clubes que jugó le fue bien. Tal vez la demasía de estrellas con las que contaba el plantel en ese momento lo haya opacado. Lo cierto es que más allá de sus altibajos, el uruguayo dejó una huella en Inglaterra. Será costoso borrarla.